Cómo producir texturas psicodélicas en tus tracks
Modulación, capas, efectos envolventes y fuentes de sonido poco habituales: formas prácticas de crear texturas que no paran de moverse y cómo arreglarlas.
En qué gastar y en qué ahorrar: el equipo imprescindible, tratamiento acústico casero y barato, software gratuito y asequible, y consejos para trabajar en una sala pequeña.
No necesitas un estudio caro para hacer psytrance que aguante en un gran sound system. Lo que necesitas es poco equipo pero bien elegido, una sala que no te engañe y un software que conozcas de memoria. Aquí tienes en qué gastar tu dinero y en qué ahorrar.
Una sala sin tratar colorea lo que oyes, y acabas mezclando la sala en lugar del tema. Coloca tu mesa de forma simétrica entre las paredes laterales, para que los dos altavoces interactúen con la sala de la misma manera.
Los paneles absorbentes caseros de lana de roca o fibra de vidrio forrados con tela cuestan una fracción de los comerciales y funcionan bien en medios y agudos. Ponlos en los puntos de primera reflexión: siéntate en tu posición de mezcla y pide a un amigo que deslice un espejo por las paredes laterales. Donde veas un altavoz en el espejo, ahí va un panel.
Las frecuencias graves se acumulan en las esquinas, y en el psytrance el low end lo es todo. Aislante grueso apilado en las esquinas hace de bass trap sencillo. Las trampas ya hechas cuestan más, pero ahorran tiempo.
No te olvides del techo y del suelo. Una alfombra sobre un suelo duro y material absorbente en un techo bajo ayudan, sobre todo en salas pequeñas. Sofás, cortinas y otros muebles blandos también absorben reflexiones, y si no hay otra cosa, cortinas gruesas, mantas o edredones alrededor de la posición de mezcla son mejor que nada.
Cuando termines, pon temas de psytrance que conozcas bien y escucha con oído crítico. Mueve o añade paneles hasta que la sala suene equilibrada.
Elige un DAW que encaje con tu forma de trabajar. Ableton Live, FL Studio y Reaper son muy populares, y Reaper tiene una prueba generosa y una licencia barata. Aprende primero los sintes y efectos que trae: cubren mucho más de lo que la mayoría de principiantes cree.
Después añade unos pocos extras bien elegidos:
Los foros y comunidades de productores son buenos sitios para enterarte de herramientas gratuitas, y en YouTube hay infinidad de tutoriales sobre diseño sonoro, arreglo y mezcla de psytrance.
Una mesa que ya tengas sirve perfectamente como puesto de trabajo, siempre que la pantalla y el teclado queden a una altura cómoda para sesiones largas. Las bridas de velcro y los clips para cables mantienen todo ordenado, y un estudio ordenado es un estudio en el que de verdad te apetece trabajar.
Si tienes algo de equipo externo, un patchbay casero hecho con conectores de una tienda de electrónica y algo de soldadura básica mantiene tus conexiones organizadas y facilita probar distintas rutas de señal. Los kits de sintes asequibles que montas tú mismo son una forma divertida de aprender cómo funciona la síntesis, y el circuit bending puede dar sonidos raros y distorsionados.
Tu teléfono o tableta pueden servirte de cuaderno de bocetos. Apps como FL Studio Mobile o Caustic 3 te permiten capturar ideas sobre la marcha y terminarlas luego en el estudio.
Ten a mano todo lo que usas a menudo. Las estanterías de pared liberan espacio en la mesa para equipo o para una pizarra de ideas, y una mesa plegable hace sitio cuando vienen colaboradores. Unos cuantos toques personales, como cuadros o plantas, o un mood board con referencias visuales y sonoras, hacen que el espacio sea tuyo.
Algunos hábitos también ayudan: