Aprender a producir psytrance desmontando temas clásicos
Mete un clásico en tu DAW y descubre cómo está construido: bombo y bajo, percusión, leads y armonía, arreglo y mezcla. Qué escuchar y qué aprovechar.
Osciladores, envolventes, modulación, efectos y arreglo: cómo construir un lead de psytrance que atraviese la mezcla y suene a ti.
El lead suele ser lo que la gente recuerda de un tema de psytrance. Lleva la melodía, marca los momentos cumbre y tiene que atravesar una mezcla llena de bajo rodante y percusión. Así puedes diseñar uno que suene a ti.
Las ondas de sierra son el punto de partida clásico: brillantes y llenas de armónicos. Las cuadradas suenan más huecas, y las senoidales o triangulares funcionan bien como capa de apoyo. Un poco de ruido puede añadir aire.
La amplitud y el grosor salen de apilar. Dos sierras ligeramente desafinadas entre sí ya suenan mucho más grandes que una, y la mayoría de los sintes tienen un modo unísono que apila varias voces a la vez. Entre tres y cinco voces con un detune moderado es un buen comienzo; más puede emborronarse. Combinar formas de onda distintas, como una sierra y una cuadrada, te da un timbre menos genérico.
La envolvente de amplitud decide cómo se comporta cada nota. Un ataque rápido y un decay medio dan el arranque con pegada que un lead necesita para oírse. Un release más largo deja que las notas fluyan unas en otras, algo que va bien con líneas más lentas y melódicas.
El movimiento mantiene vivo el lead. Manda un LFO al corte del filtro para un efecto pulsante, al tono para una oscilación sutil o al ancho de pulso de una onda cuadrada. La matriz de modulación de un sinte te permite enviar envolventes y LFOs a varios destinos a la vez, y la automatización en tu DAW puede hacer lo mismo en tramos más largos del tema.
No necesitas mucho equipo. Sylenth1 es un sinte analógico virtual conocido por sus leads limpios y potentes con poco consumo de CPU. Serum, un sinte wavetable, facilita moldear y recorrer wavetables para conseguir timbres más inusuales. El hardware analógico da un sonido cálido, y los sintes digitales, más formas de retorcerlo.
Para los efectos, una buena reverb como Valhalla Room o Eventide Blackhole y un plugin de distorsión como FabFilter Saturn cubren casi todo lo que necesitas. Aprender bien un solo sinte suele llevarte más lejos que coleccionar muchos.
Automatiza los efectos a lo largo del tema. Más reverb en un breakdown crea atmósfera y tensión; quitarla para el drop hace que el lead golpee más fuerte y más seco.
Otro truco: duplica el lead, deja una copia sin procesar y procesa las demás con chorus, flanger o distorsión. Mezclarlas da profundidad sin perder el sonido base.
Decide primero si el lead es la melodía principal o una textura entretejida con otros sonidos. Eso condiciona todo lo demás.
Preséntalo poco a poco. Un recurso habitual es empezar el lead con el filtro paso bajo cerrado e ir abriendo el corte durante el build-up, para que llegue a su brillo máximo en el pico. Los risers o los barridos de ruido antes de que entre preparan su llegada.
Un lead principal con capas secundarias para armonías o contramelodías, paneadas por el campo estéreo, llena una sección. Varía también el ritmo: notas a contratiempo o sincopadas, tresillos, stutters, notas más cortas y más largas y silencios mantienen interesante una sección larga.
Hazle sitio en la mezcla. Recorta los graves del lead con la EQ para que no choque con el bajo, y escúchalo en contexto, no en solo.
Por último, compara tus leads con temas que te gusten del mismo estilo, haz pausas para volver con los oídos frescos y pide opiniones a otros productores.