Los mejores DAWs para productores de psytrance
Ableton Live, FL Studio, Logic Pro, Bitwig y Cubase comparados para psytrance: qué hace bien cada uno, dónde se queda corto y cómo elegir el tuyo.
Intro, build-up, drop, breakdown, outro: los elementos de un track de psytrance, cómo funcionan juntas sus secciones y cómo el diseño sonoro mantiene vivo el groove.
Un track de psytrance está hecho para mantener la pista en movimiento durante siete minutos o más. Eso solo funciona si cambia todo el tiempo sin perder el groove. Esto es lo que compone un track y cómo encajan sus secciones.
El kick y el bajo son el motor. El kick toca un patrón constante a negras, el clásico four-to-the-floor, y el bajo rueda en las semicorcheas entre kicks. El bajo suele ser una onda de sierra o cuadrada pasada por un filtro, con una modulación que lo mantiene en movimiento durante tramos largos.
La percusión aporta empuje y detalle: hi-hats en los contratiempos, palmas o cajas para marcar los momentos importantes y loops de percusión adicionales para dar textura.
Por encima van los leads y los pads. Los leads llevan los ganchos y a menudo contrastan con la bassline; los pads rellenan el fondo y cambian poco a poco con el filtrado y la reverb. Efectos como el delay, la reverb, el flanger y el phaser forman parte del propio sonido, no son decoración: le dan al track su profundidad y su movimiento psicodélico.
Una forma práctica de empezar es un loop con kick, bajo y un elemento de percusión sencillo. Si ese groove funciona por sí solo, el resto del track tiene una base sobre la que construir. Después añade sonidos que tengan cada uno su propio rango de frecuencias y su función: un lead en medios para la melodía, pads para el espacio, pequeños efectos y one-shots para el detalle.
El psytrance se arregla en frases, normalmente de 8 o 16 compases. Los nuevos elementos, los cambios y las transiciones caen al principio de una frase, lo que hace que el track sea fácil de seguir en la pista y fácil de mezclar para un DJ.
La mayoría de los tracks pasan por build-ups, drops y breakdowns más de una vez. Cada vuelta debería traer algo nuevo, un patrón de bajo distinto, un lead nuevo o una variación de un motivo, para que la energía siga avanzando.
Como el groove se repite durante mucho tiempo, los propios sonidos tienen que evolucionar. Algunas técnicas habituales:
La mezcla apoya el arreglo. Ajusta primero el kick y el bajo y mantenlos en el centro, pon un paso alto en todo lo demás para que los graves queden limpios, y panea hi-hats, percusión y capas hacia los lados para ganar amplitud. Usa la reverb y el delay con cuidado: las reverbs largas van bien en sonidos atmosféricos, pero en exceso ahogan el ritmo.
La automatización une las secciones: un filtro paso alto que sube durante un build-up crea tensión, y quitarlo en el drop la libera. Al masterizar, compara tu track al mismo volumen con lanzamientos que te gusten, y haz pausas para volver con oídos frescos.