Aprender a producir psytrance desmontando temas clásicos
Mete un clásico en tu DAW y descubre cómo está construido: bombo y bajo, percusión, leads y armonía, arreglo y mezcla. Qué escuchar y qué aprovechar.
Por qué el diseño de sonido pesa tanto en el psytrance, cómo se construyen bombo, bajo, leads y atmósferas, y qué síntesis, efectos y herramientas usan los productores.
En muchos géneros la canción va primero y los sonidos están a su servicio. En el psytrance, muchas veces los sonidos son la canción. El género está construido casi por completo con audio sintetizado y procesado, y un tema vive tanto de sus texturas, su movimiento y sus pequeños detalles como de su melodía. Por eso el diseño de sonido es la habilidad que más claramente distingue a unos productores de otros y les da identidad propia.
Bombo. El bombo es el latido del tema. Necesita pegada y una cola controlada, y conviene afinarlo en la tonalidad del tema para que encaje bien con el bajo. Muchos productores montan el bombo con varias capas, por ejemplo un clic para el ataque y un cuerpo para los graves, ajustando el tono y la envolvente de cada una.
Bajo. La línea de bajo rodante se hace normalmente con síntesis sustractiva: un oscilador de sierra o cuadrada pasando por un filtro paso bajo, moldeado con una envolvente de filtro corta para que cada nota tenga mordisco. El bajo suena entre los bombos, y el sidechain o el moldeado de volumen evitan que se solapen.
Leads y stabs. Leads, arpegios y stabs llevan la parte melódica y buena parte del ambiente. El corte y la resonancia del filtro, la distorsión y el delay les dan carácter para que destaquen sin pelearse con el resto de la mezcla.
Atmósferas y efectos. Los pads, las texturas ambientales, las muestras vocales, los barridos y los muchos efectos cortos que vuelan por un tema de psytrance crean profundidad y espacio. Repartirlos por el campo estéreo deja libre el centro para el bombo y el bajo.
Cada método de síntesis da una materia prima distinta:
La modulación es lo que da vida a estos sonidos. Los LFO y las envolventes sobre el tono, el filtro y los efectos hacen que un sonido se mueva, y la envolvente ADSR decide si es corto y con pegada o lento y creciente. Un pad con un ataque largo y un movimiento de filtro lento se siente amplio; un bajo con ataque rápido y decay corto se siente compacto.
La reverb y el delay crean espacio, y los delays sincronizados al tempo añaden ecos rítmicos que hacen que una línea sencilla suene más llena y más hipnótica. La distorsión y la saturación añaden armónicos y suciedad, y la compresión ayuda a compactar los elementos para que cada uno mantenga su sitio.
Superponer varias fuentes con ajustes ligeramente distintos hace que un sonido sea más lleno: una capa de percusión sobre un bombo, dos voces de sinte con envolventes diferentes en un lead. Las grabaciones de campo de la naturaleza, de ciudades o de objetos cotidianos aportan un contraste orgánico frente a los sonidos sintéticos. Procesadas con pitch shifting, time stretching, herramientas granulares o reverb invertida, se convierten en texturas que nadie más tiene.
Las ideas rítmicas también forman parte del diseño de sonido. La percusión sincopada y los pequeños desplazamientos en el punto donde cae un sonido mantienen interesantes las secciones largas y repetitivas.
En la pista, el diseño de sonido es lo que crea la tensión y la liberación. Los build-ups usan líneas de sinte ascendentes, barridos de filtro y un volumen creciente para generar expectación, y por eso el momento en que vuelve el bajo completo golpea con más fuerza. La automatización que cambia poco a poco el tono, la profundidad de modulación o los efectos hace que una sección evolucione durante minutos sin romper el flujo.
La colocación en el campo estéreo hace que la música se sienta amplia y tridimensional, y eso es una parte importante de la sensación envolvente del psytrance en un festival. Pads suaves y elementos ásperos y distorsionados pueden convivir en el mismo tema, y cada oyente se fija en capas distintas.
DAWs como Ableton Live, FL Studio y Logic Pro facilitan probar ideas rápido y apilar capas y efectos. Sintes de software como Serum, Massive y Omnisphere son imprescindibles, y sus presets son un buen punto de partida, siempre que luego los transformes en sonidos propios.
En el escenario, los controladores MIDI, los sintes de hardware y las cajas de ritmos permiten a los artistas remodelar sus temas en tiempo real, añadiendo un elemento de improvisación a un live set. Sean cuales sean las herramientas, el principio es el mismo: escucha con atención, experimenta y quédate con los sonidos que hacen que tu tema se reconozca como tuyo.