Aprender a producir psytrance desmontando temas clásicos
Mete un clásico en tu DAW y descubre cómo está construido: bombo y bajo, percusión, leads y armonía, arreglo y mezcla. Qué escuchar y qué aprovechar.
El psytrance va en 4/4, pero los compases irregulares pueden añadir tensión: cómo superponer patrones sobre un kick recto, variar ritmos y colocar secciones irregulares.
El psytrance es un género en 4/4. El kick cae en cada tiempo, y ese pulso constante es lo que mantiene la pista en movimiento. Pero eso no significa que todos los elementos tengan que pensar en cuatro. Los compases irregulares, usados en los sitios adecuados, pueden hacer un track menos previsible sin que pierda empuje. Así se hace.
En 4/4 cada compás tiene cuatro tiempos, y en el psytrance el kick cae en cada uno de ellos, con el bajo y casi toda la percusión en las semicorcheas intermedias. La variación dentro de este marco viene de dónde colocas las melodías, las notas del bajo y la percusión alrededor del kick.
Otros compases cambian cómo se agrupan los tiempos y dónde caen los acentos:
La forma más práctica de usar compases irregulares en el psytrance es mantener el kick y el bajo en 4/4 y dejar que algunos elementos sigan otro ciclo. Un hi-hat o un loop de percusión que se repite cada siete corcheas, por ejemplo, se desplaza respecto al kick compás a compás y solo vuelve a coincidir con él al cabo de un rato. Esto se llama polimetría. El kick constante sostiene la pista, mientras la capa superior que se desplaza crea tensión y mantiene ocupado el oído.
Lo mismo funciona con las melodías. Un lead o un arpegio que hace loop sobre cinco tiempos en lugar de cuatro va cayendo en tiempos distintos del groove en 4/4, así que suena nuevo aunque las notas sean las mismas. Un patrón de hi-hat en 6/8 sobre un kick en 4/4 da una sensación rodante encima del groove recto.
Comprueba que las capas coincidan en los momentos importantes del arreglo, como el inicio de una sección nueva o un drop. Ese instante en que todo vuelve a encajar hace que la transición pegue más fuerte.
No siempre necesitas otro compás para romper la previsibilidad. Dentro del 4/4 puedes:
El ritmo no depende solo del kick, sino de cómo interactúan todos los elementos y de cuánto espacio ocupa cada uno en la mezcla.
Un track entero en 5/4 o 7/8 es difícil de bailar y difícil de mezclar para los DJs. Las secciones cortas funcionan mejor. Un breakdown o un build-up en 5/4 o 6/8 crea una tensión que se libera cuando vuelve el groove recto en 4/4 en el drop. Un fill en 3/4 antes de un breakdown llama la atención y anuncia un cambio de energía. Asegúrate de que el fill termine justo antes del primer tiempo de la siguiente sección, para que la transición siga siendo fluida.
La mayoría de los DAW te permiten cambiar el compás en cualquier punto de la línea de tiempo, y la rejilla se adapta para que puedas colocar las notas con precisión. Usa esa vista para ver dónde caen los acentos.
La automatización y los efectos ayudan a marcar los cambios. Un barrido de filtro o una reverb que se abre durante una sección irregular y se cierra cuando vuelve el groove en 4/4 hace el cambio más claro. Un delay corto en una melodía irregular le da su propio eco rítmico junto al kick seco. Los pads y las atmósferas que evolucionan con el arreglo unen las secciones.
Experimenta, pero prueba siempre el resultado en una pista de baile o al menos en un equipo grande: el kick tiene que mantener al público en movimiento, pase lo que pase por encima.