Aprender a producir psytrance desmontando temas clásicos
Mete un clásico en tu DAW y descubre cómo está construido: bombo y bajo, percusión, leads y armonía, arreglo y mezcla. Qué escuchar y qué aprovechar.
¿Atascado en un proyecto vacío? Grabaciones de campo, otros géneros, tus propias herramientas, las colaboraciones y la pista de baile son buenos sitios para encontrar ideas nuevas.
Todo productor conoce el proyecto vacío: el DAW está abierto, el bombo ya suena y no sale nada. Las ideas rara vez llegan solas mientras miras la pantalla. Aquí tienes sitios prácticos donde buscarlas.
Las películas, el arte visual y los libros pueden disparar ideas igual que otros temas. Una escena, un cuadro o el ambiente de una historia pueden sugerirte una textura, un tempo o todo el arco de un tema. Algunos productores arman un mood board de imágenes, colores y texturas antes de empezar y lo usan como guía para elegir sonidos y arreglar.
Tu propia vida también es una fuente. Piensa en momentos que se te quedaron grabados, buenos o malos, y en cómo sonarían. La música que nace de un sentimiento real suele llegar a quien la escucha de forma más directa que la que se construye solo con presets.
La naturaleza está llena de sonido: hojas, viento, agua, pájaros, insectos. Llévate una grabadora portátil o el teléfono a un paseo, una caminata o una acampada y graba lo que te llame la atención. De vuelta en el estudio, puedes usar esas grabaciones tal cual, como atmósfera bajo una intro, o transformarlas con pitch shifting, time-stretching, reverb y delay hasta dejarlas irreconocibles.
Las grabaciones también pueden sugerir ritmos. Sonidos irregulares de animales pueden convertirse en percusión sincopada, y un patrón natural que se repite puede volverse un elemento de fondo hipnótico. Un tema que empieza con una grabación de campo y va sumando poco a poco capas sintéticas es una idea sencilla que puede funcionar muy bien.
Escuchar fuera del psytrance trae ideas frescas a él. Algunos puntos de partida:
Para mezclar estas influencias, parte de un núcleo sólido de psytrance, un bombo y un bajo rodante, y añade percusiones y líneas de sinte inspiradas en el otro género. El arreglo también puede llevar el cambio, por ejemplo con una intro ambient que poco a poco se convierte en un groove de psytrance completo.
A veces la inspiración está en el software. Dedica una sesión a un solo sinte, como Serum o Massive, o a los instrumentos que trae tu DAW, ya sea Ableton Live, FL Studio o Logic Pro X. Juega con el unison, los filtros y los LFO sin intentar terminar nada. Crea tu propia librería de samples a partir de grabaciones de campo en vez de depender solo de packs. Prueba un efecto en un papel poco habitual: una cola de reverb larga como sonido principal, un delay que crea el ritmo.
Los tutoriales online son útiles cuando quieres aprender una técnica concreta, de la síntesis granular al mastering. Ver cómo otra persona resuelve un problema a menudo te da una idea propia.
Colaborar es una de las formas más rápidas de salir de un bache creativo. Busca productores cuyo sonido admires, por ejemplo en SoundCloud o en redes sociales, y habla con ellos de lo que quieren que sea el tema antes de empezar. Comparte temas, arte e ideas que te entusiasmen. Reparte el trabajo según los puntos fuertes de cada uno: uno con el diseño sonoro, el otro con el arreglo o las melodías. Los servicios en la nube como Splice o Google Drive facilitan intercambiar proyectos y samples.
Los remixes son otra opción. Desmontar el tema de otra persona te enseña cómo se construyó y te da una estructura que puedes llenar con tu propio sonido. Y tocar juntos en directo te muestra de primera mano qué funciona en una pista de baile.
En festivales y fiestas, fíjate en qué momentos hacen reaccionar a la gente: un build-up, un breakdown, un cambio repentino de sonido. Eso te dice mucho sobre la estructura. Las comunidades y foros online también sirven para recibir opiniones y descubrir técnicas nuevas.
Por último, apunta tus ideas. Una app de notas, una libreta o una carpeta de bocetos cortos en tu DAW te dan algo a lo que volver la próxima vez que el proyecto esté vacío.