Qué hace funcionar a los mejores temas de psytrance
Groove, percusión, melodía, diseño sonoro y arreglo: los ingredientes que comparten los temas de psytrance más fuertes y cómo analizar tus favoritos.
Grabaciones de campo, percusión de mano y voces: cómo grabar, afinar, procesar y mezclar sonidos orgánicos para que aporten calidez y textura a un track de psytrance.
El psytrance es un género muy electrónico: un bajo rodante, una percusión precisa y synths trabajados hasta el último detalle. Los sonidos orgánicos, como el canto de los pájaros, el agua, los tambores de mano o una voz humana, son un buen contrapeso. Aportan calidez, textura y pequeñas irregularidades que un synth rara vez produce por sí solo. Así puedes llevarlos a un track sin perder el empuje.
El material orgánico puede ser casi cualquier cosa: grabaciones de campo de un bosque o una playa, viento, lluvia, shakers, woodblocks, palmas, respiraciones o tu propia voz. Los músicos en directo con flauta, guitarra o voz son otra fuente y aportan una espontaneidad difícil de programar.
La calidad de la grabación importa. Una grabación limpia y detallada te da mucho más margen para procesarla después que un clip ruidoso grabado con el teléfono. Si grabas tú, usa un micrófono decente, mantén bajo el ruido de fondo y graba un poco más de lo que necesitas, para tener opciones al editar.
Empieza por la base electrónica: kick, bajo y los synths principales. Después añade la capa orgánica por encima y haz que encaje. En tu DAW puedes afinar una grabación a la tonalidad del track, estirarla al tempo y moldear su timbre con el EQ. Un sonido que choca con la tonalidad o se pelea con el bajo en los graves desarma el track, así que poner un filtro paso alto en casi todo el material orgánico es una buena costumbre.
La percusión orgánica funciona especialmente bien. Un shaker, un woodblock o un tambor de mano tocados ligeramente fuera de la rejilla rompen la sensación mecánica de la batería programada. Mantén el kick y el bajo precisos y deja que las partes orgánicas aporten la soltura a su alrededor.
No tienes que usar una grabación tal cual. Trocéala, dale la vuelta, bájale el tono o estírala mucho más allá de su duración original. Una voz estirada se convierte en una capa ambiental suave que se queda en el fondo. La distorsión, el filtrado y los pitch bends convierten un sonido natural en algo extraño que encaja con la música psicodélica.
La síntesis granular va más allá. Divide una grabación en granos diminutos y los reproduce de formas nuevas. Cambiando el tamaño de los granos, la densidad y la velocidad de reproducción puedes convertir unos segundos de lluvia o de una voz en un pad que se mueve despacio o en una textura densa y abstracta que aún conserva algo del carácter original.
Las grabaciones de campo son muy buenas para crear sensación de lugar. El viento entre los árboles puede dar calma a una intro, y una tormenta puede añadir tensión antes de un break. Deja que estas capas entren y salgan con el arreglo en lugar de mantenerlas todo el track. Automatizar los envíos de reverb y delay les da movimiento y profundidad.
Se aplican las reglas de mezcla de siempre. Usa el EQ para darle a cada sonido su propio rango, mantén las capas orgánicas fuera de los graves que necesitan el kick y el bajo, y usa sidechain donde una atmósfera emborrone el kick. Las capas orgánicas suelen funcionar mejor más bajas de lo que piensas al principio: deben sentirse como textura, no competir con el lead.
Por último, experimenta. Las grabaciones orgánicas son impredecibles, y eso forma parte de su valor. Algunas ideas no funcionarán, pero las que sí lo hagan darán a tus tracks un carácter que los presets por sí solos no consiguen.